La estructura actual de los medios de comunicación social en nuestro sistema, impide el desarrollo de un verdadero proceso de comunicación; los anunciantes y los propietarios de los medios, pertenecientes todos a la clase dominante, son mayormente quienes deciden el contenido de los mensajes, basados en intereses eminentemente comerciales. De esta manera, el papel del público, del ciudadano común, queda reducido al rol de personaje pasivo.
Es por esto, se reconoce que encasillada pareciera que transcurriera la vida de las personas de Caracas y la agitación se hace habitual para los pobladores de esta ciudad. Grandes conglomerados se trasladan de un lugar a otro causando confusión y congestionamiento entre sus pobladores, para escapar de estos embrollos la ciudad dispone de lugares de recreación como sus parques y zonas culturales, la más importante zona es el sector de Bellas Artes, ubicada en el casco central de la ciudad.
La falta generalizada de información acerca de estas manifestaciones juveniles no ha permitido que se les de la importancia y el lugar que merecen. Para ello, es necesario generar información al respecto, que más que estigmatizar, caricaturizar o ridiculizar a los diferentes grupos sociales, de cuenta de qué es lo que se esconde detrás de sus manifestaciones culturales, cuál es su mensaje.
Esta realidad ha generado la necesidad de crear medios de comunicación “alternativos”, que le permitan al pueblo emitir sus propios mensajes, de acuerdo a sus verdaderas necesidades de comunicación (reales y sentidas); uno de ellos podría ser la creación de un programa radial dentro de los espacios de la universidad que manifieste el sentir de este tipo de grupos sociales.
La estructura actual de los medios de comunicación masiva (la prensa, el cine, la radio, la TV) no permite a la gran mayoría de la población, el público en general, hacer uso de ellos para participar de forma activa en el acto o proceso comunicacional, sino que le presentan una reducida gama de opciones a escoger, pero siempre enmarcadas dentro del papel de receptor pasivo en espera del estímulo para producir la respuesta preestablecida desde arriba.
Pero el pueblo no puede renunciar a un derecho que forma parte de su esencia humana: el de comunicarse. Es por esto que se inicia una búsqueda de opciones alternativas en el campo comunicacional.